Hola.

El cómo es Dios, es algo que nadie lo sabe. Cada religión, creencia, etc., tiene su particular idea de Dios. Además, cada quién le asigna arbitrariamente atributos muy particulares.

El Dios de uno, no es el de otro, aunque ambas personas estén en la misma creencia. El Dios de los católicos, no es el Dios de los budistas, ni el Dios de los habitantes originarios de América del Sur,  es el Dios de los antiguos habitantes de Europa.

Existen Dioses para todos los gustos. Hay de varias formas, colores, y sabores. Existen Dioses vengativos, coléricos, llenos de ira; y los hay amorosos hasta el extremo.

Algunos dioses aman unas cosas, y detestan otras. Otros, son celosos, avaros, y siempre procuran juzgar y sentenciar. Todo esto me hace recordar al Dios de los gatos que mientras ellos le piden pescado, un perro les dice que están equivocados, que Dios es perro, y que no hay que pedirle pescado, sino huesos.

Hay veces que pienso que el ser humano es muy estúpido o es que finge serlo porque le conviene ¿Cómo es que no nos damos cuenta de eso? De que hay millones de dioses, tantos como seres humanos. No queremos ver la realidad porque no nos conviene. Ya tenemos esposa, hijos, deudas, hipotecas y grandes planes para nosotros y los nuestros, y lo que importa es el dinero. Solo así se entiende que la mayoría de las veces actuemos, a sabiendas, tan estúpidamente. 



En nuestro proceso evolutivo como seres humanos, hemos tenido que aprender muchas cosas, y una de las más importantes para esta sociedad, es el cómo vamos a subsistir. Nos preparamos desde que nacemos para ganar dinero. La idea de Dios que tenemos es la que hemos heredado de nuestros padres: un Dios nos ayude a llevar el pan a la mesa. El Dios proveedor de pan es todo lo que el ser humano pide. Y si ese no fue el Dios que nos enseñaron, buscaremos eso en nuestra vida, y nos llamaremos espirituales.

Cada ser humano, lleva dentro de sí mismo una inquietud primaria más allá de las necesidades básicas. La necesidad de saber, conocer, cómo y para qué es que está aquí. Aunque nos hayamos puesto la máscara de la materialidad, cuando estamos solos, cuando nadie nos puede ver, nos preguntamos si estamos haciendo lo que un ser humano viene a hacer. La verdad es que en cierto sentido hagamos lo que hagamos, estamos haciendo lo correcto; pero más allá de eso, ¿nuestra alma se siente feliz de hacerlo? Cada quien tiene que responderse esa pregunta.

Si hay una verdad absoluta, la búsqueda de ella debe ser lo que caracterice al ser humano. Pero la verdad absoluta es un gran desafío; es el más difícil desafío que alguna vez cada ser humano tiene que emprender, porque no hay camino, ni hay señales externas, es como caminar en la oscuridad alumbrado de una pequeña vela que solo nos permite estar a salvo en el lugar donde nos encontramos. Más allá de eso, no vemos, no hay cómo. Y entonces es allí donde nuestra naturaleza verdadera, real, sale. Nuestro ADN cósmico, eterno y universal, nos dice que hay algo más allá de todo. Que aunque la oscuridad y el miedo no nos dejen comprender lo trascendental, es seguro que hay algo más allá de todo este mundo de percepciones sensoriales. Y así damos el siguiente paso.

Alguna vez comprendí que si había venido a este mundo a comer, embriagarme, comprar ropa, tecnología, y todas las demás cosas que hace el ser humano promedio, el paso por este mundo sería para mi una gran frustración. Así es como me atreví a comprender que, finalmente, Dios es como nosotros somos. Si en nuestro interior traemos la ambición, la venganza, la ira, la crítica, el pecado, el castigo, el celo, ese es el Dios que buscaremos. Alguien que colme nuestras expectativas.

Cada ser humano ha creado a su Dios particular. Cada iglesia, religión, grupo social, económico, étnico ha creado a Dios a su imagen y semejanza. Y cuando en la Biblia dice que Dios creo al hombre a su imagen y semejanza, lo que quiere decir en realidad, es que , nosotros somos los que creamos al Dios que nos conviene.

Siendo así la cosa, me parece maravilloso que cada Dios que ha sido creado por el ser humano, funcione. Me quedo estupefacto cuando veo que a pesar de que hay miles de dioses en este planeta, todos de alguna manera hacen su trabajo decentemente. Lo que me lleva a la siguiente conclusión: que Dios, es absolutamente todo, y así, no le importa si le das un nombre u otro, si le asignas unas cualidades u otras, si le das ciertos valores u otros, igual te hace los milagros y te ayuda en tus metas y objetivos. 

Dios es el motor del universo, es la energía sin la cual no puede existir nada. Dios es la fecundidad extrema y eso es natural para Él. Por eso se dice que Dios da. A nada le dice que no, porque hasta el no, para Él, es un sí.

Aquí, abajo, en el mundo material, donde los sentidos cuentan y el hambre es despiadada, nos hacemos problemas; y lo único que hemos hecho en miles de años de civilización humana, es, separar, romper, particularizar, -porque nos conviene-, lo que en realidad es un todo, porque desde nuestra pobre perspectiva, no es un todo, y lo que cuenta es nuestra percepción. Hay que subir al monte, para ver el panorama de lejos, solo así nuestro dios provinciano, se va a universalizar.








Ivan Guevara


“Danos hoy el pan nuestro de cada día”, dice parte de la oración que se le atribuye a Jesús. Nada tiene tanta importancia para el ser humano como aplacar su hambre. Esa es la necesidad básica que tenemos que satisfacer todos los días. A ella están dirigidos todos nuestros esfuerzos, todos nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

Con tanta tecnología, evolución social y emocional, con tanto avance en medicina, comunicaciones, etc., el problema de qué vamos a llevarnos a la barriga, sigue siendo la mayor preocupación de esta humanidad. Y no importa si uno para calmar su hambre se llene la barriga con un pan con té, o con el más caro filete.


Estudiamos, obtenemos maestrías, post grados, emprendemos empresas, negocios, los hacemos crecer; nos especializamos en lo que sabemos hacer cada vez más, etc., para pasar a comer un delicioso plato gourmet, en vez de un arroz con huevo frito.

Cuando creemos habernos dado cuenta de las cosas, comenzamos a pensar y a cuestionar ese sistema, entonces ¿qué es lo que hacemos? Nos llamamos, revolucionarios, hemos despertado, y nos llamamos espirituales. Pero la espiritualidad actual, es solamente una forma elegante de seguir luchando por el pan nuestro de cada día. En realidad nada ha cambiado, solo decimos que Dios, es ahora nuestro proveedor.

El problema del hambre en sus diferentes manifestaciones, ya sean las terribles que se viven en ciertos lugares de nuestro planeta, u otras que son más llevaderas, es lo que dirige nuestras vidas.

Los templos, las iglesias, los grupos esotéricos, espirituales, etc., están llenos de gente que está buscando la forma más cómoda de ganarse el pan nuestro de cada día.

Si nuestra espiritualidad está sujeta a nuestra barriga, ella es falsa. Si nuestra espiritualidad está ligada a nuestra billetera, ella es falsa. Si nuestra espiritualidad está ligada a nuestro bienestar material, ella es falsa. Si nuestra espiritualidad está ligada a nuestras satisfacciones sensoriales como comer, reír, tener sexo, etc., ella es falsa.

Si nuestra espiritualidad está ligada a nuestros miedos, como el miedo a morir, o a lo que pasará después de la muerte, ella es falsa. Si nuestra espiritualidad está ligada a nuestro miedo a la sociedad y buscamos un lugar donde podamos prosperar sin ser robados o traicionados, ella es falsa. Si nuestra espiritualidad está ligada a conseguir el amor verdadero, ella es falsa. Si nuestra espiritualidad nos ayuda vivir en una burbuja de “felicidad y realización” aislándonos del mundo, ella es falsa.

En síntesis, si nuestra espiritualidad está ligada a cualquier cosa, ella no tiene sentido, es falsa, y como tal, nos hará llegar no a la verdad, sino a la “verdad” que nos conviene. Es por esa razón que solo han logrado la liberación o la iluminación unos cuantos humanos aun cuando ya han pasado doscientos mil años desde que comenzamos a pensar y tener conciencia de nosotros mismos.

El pan nuestro de cada día es la principal preocupación de los seres humanos, mientras esa preocupación sea, no podremos iniciar una espiritualidad verdadera, porque cada cosa que hagamos, estará ligada a eso.

Si yo vivo de algo, y ese algo es mentira, no voy a decir que lo sea, porque entonces perdería mi fuente de sustento. Es por eso que hay defensores de muchos mitos, fantasías y mentiras, que se dedican a inventar teorías, las van perfeccionando, y además van justificando sus conclusiones, de manera muy inteligente, aun sabiendo que ellas no tienen nada de cierto; pero ya están en la trampa, porque tienen techo, abrigo, y comida, gracias a esas teorías. Esas personas nunca podrán hallar la verdad, para ellas la verdad es lo que les llena la barriga.

Las verdaderas personas espirituales que ha dado esta humanidad, comenzando por Jesús, nunca estuvieron preocupadas en lo que iban a llevar a su boca. Esa preocupación primaria, esa variable que es inevitable para el resto de los seres humanos, no existía para ellos. Su espiritualidad era solo eso y no estaba ligada a nada. No estaban buscando nada en realidad, solo eran. Eran genuinos seres humanos, manifestación de Dios con todas sus características.

Ningún maestro verdadero busca nada en realidad ¿Qué va a buscar? No hay nada que buscar ¿A dónde va a llegar? No hay donde ir ¿Qué hay que descubrir? No hay nada que descubrir ¿Qué camino va a recorrer? No hay camino. Un verdadero maestro sabe eso, por esa razón se dice que está despierto; y entonces ¿qué hace? Nada. Se dedica a vivir, y mientras está vivo en este mundo, hace algo que lo apasione, porque algo tiene que hacer. Pero no es que esté buscando algo, no es que piense que tiene sentido lo que hace con este cuerpo físico, solo hace, como lo hace Dios, sin juzgar, sin limitaciones.


Si buscamos la verdad, no deberíamos estar preocupados por el pan nuestro de cada día. Si somos realmente espirituales, tendríamos que comprender que el pan nuestro de cada día siempre va a estar allí.





Ivan Guevara
Las palabras ocultan el verdadero significado de las cosas cuando se trata de explicar lo que es abstracto. Espero que con el tiempo, el ser humano pueda crear otras que expliquen y transmitan lo que ocurre realmente en una experiencia espiritual trascendental.

El limitado número de palabras que hemos inventado, no es suficiente para explicar la espiritualidad verdadera. Con todas las palabras que están en el diccionario, solo podemos dilucidar de manera correcta las situaciones concretas que se dan en el mundo material. Pero todo lo que se da en el mundo espiritual, necesita de un idioma especial que lamentablemente todavía no se ha inventado. ¿Por qué aún no ha sucedido eso? Porque las experiencias espirituales son íntimas y se dan en estados de conciencia donde la comunicación es diferente, y por lo tanto se necesita de palabras nuevas que puedan explicar correctamente lo que uno vive en el Astral.

Sé que ese nuevo idioma, inevitablemente aparecerá cuando un gran porcentaje de la humanidad sea realmente espiritual. Entonces, como todo, nacerá de la necesidad.

Cuando uno habla de una experiencia espiritual, en este caso en el Astral, por más cuidadoso que uno sea, la experiencia se desfigura. La experiencia ya expresada en palabras, termina convirtiéndose en una historia fantástica, y muchas veces ridícula. Ese es el motivo por el que no me he atrevido a contar mis experiencias astrales. 

Las cosas que se comprenden cuando nuestra mente tiene para esto un recurso más, es decir, cuando está en modo interdimensional, también son incomunicables sin que estas pierdan su esencia, porque no existen las palabras correctas para explicar las conclusiones a las que uno llega en ese momento.

Los que se desdoblan, saben, que hay situaciones, circunstancias, determinadas conclusiones, que solo pueden hacerse en el Astral. Cuando uno está allá, en la Quinta Dimensión, reflexionando, todo cuadra, y es como una hermosa ecuación. Cuando uno despierta, la comprensión se reduce a este mundo, y la hermosa ecuación, desaparece, ya no está, es un absurdo.


Todo el diccionario, en este caso el Diccionario de la Legua española, está colmado de palabras que sostienen este mundo. Cada palabra, sostiene, afirma, y reafirma, lo que significa. Así ha ocurrido por el uso y la costumbre. Gracias a esto, todos los mensajes de los pocos humanos que han llegado a la iluminación, (hasta esa palabra distorsiona lo que ellos hicieron) han sido malinterpretados, por ignorancia, o, por oportunismo y conveniencia. Por ese mismo motivo, cuando se habla de la voluntad de Dios, nos han hecho creer que ella, esta solamente relacionada con alguna religión en particular y que solo ella goza de tener la verdad. Pero, la voluntad de Dios es tu voluntad y la de tu enemigo. La voluntad de Dios, es mi voluntad y la de mis hermanos, estén de acuerdo conmigo, o no.




La voluntad de Dios no es parcial. La voluntad de Dios es la voluntad de todos, y no hay contradicciones si lo vemos desde un nivel superior. “Buenos y malos”, todos, hacemos la voluntad de Él. Si en todo está la voluntad de Dios, entonces, somos nosotros los que debemos hacernos responsables por nuestros actos, porque hasta en el mínimo movimiento de nuestros músculos, está la voluntad de Dios. Y entonces, debemos usar esa voluntad responsablemente, y esto quiere decir, que luego tenemos que responder por lo que hagamos con ella. 

Así que la voluntad de Dios está allí, para todos, “buenos y malos”, y podemos lograr nuestros objetivos porque esa es la voluntad de Dios. Pero debemos comprender que cuando sembramos trigo, cosechamos trigo, no frijoles, ni zanahorias. Así, lo “bueno” trae como consecuencia lo “bueno”, y lo “malo” lo “malo”. Además, cuando sembramos trigo y luego cosechamos trigo, también debemos comprender que de un grano, cosecharemos no uno, sino, cientos; entonces, si nuestras acciones son “buenas”, cosecharemos cosas “buenas” en cantidad; y si son “malas”, tendremos como resultado consecuencias “nefastas” en abundancia.

Dios es amor infinito. A nadie le negaría su poder, energía y fuerza; y su voluntad está absolutamente en todo. Al saber esto, los que crearon las religiones, creencias, escuelas espirituales, etc., se dieron cuenta que tenían que inventar algo para que el ser humano viviera en la ignorancia y así no usara el total de sus potencialidades, porque si lo hacía, era peligroso. Entonces restringieron la voluntad de Dios a su particular religión.

Los católicos dicen: esta es la voluntad de Dios. Exactamente lo mismo dicen infinidad de otras religiones, iglesias, creencias, etc. Esa es una gran mentira. Eso dicen, porque saben que el ser humano es un ser complejo, con una mente compleja en la que se pueden instalar programas, creencias, que luego son definitivas en la vida de una persona. Si alguien, de niños nos dijo que la voluntad de Dios es lo que dice alguna iglesia en particular, eso quedara grabado en nuestra mente profundamente y hasta la olvidaremos. Pero ese es el secreto de una creencia, que una vez instalada, actúa desde las sombras. Y entonces, con el tiempo, por más que nosotros queramos hacer algo que vaya en contra de esa creencia, no podremos. Ese es el poder de las creencias, y así, tiene sentido que la iglesia católica por ejemplo se empeñe en que los seres humanos sean introducidos en sus ritos y dogmas desde niños. Saben que una vez hecho eso, no podrán escapar hagan lo que hagan. 

Muchas situaciones desdichadas que viven los seres humanos tienen su origen en la creencia de que la voluntad de Dios está en alguna iglesia en particular, y que al no estar allí, no están haciendo la voluntad de Dios. Qué locura. 

El mejor ejemplo de que la voluntad de Dios está en todo, está en las personas que creen en diferentes dioses, cada una de ellas dice que está haciendo la voluntad de Dios. Si miramos con cuidado, todos logran sus objetivos, sus metas espirituales y materiales, porque Dios es así, y su voluntad es la voluntad del católico de cristiano protestante, del budista, del judío, del ateo, etc. 

Cada quien cree en su dios, o en sí mismo, y aunque alguien diga que solo él está haciendo la voluntad de Dios, la realidad le demuestra que todos hacen la voluntad de Dios, porque nada, absolutamente nada podríamos hacer si no fuera la voluntad de Dios.

Toma muchos años el desinstalar de la mente los programas absurdos que nos han instalado desde niños. Toma toda una vida diría yo. Luego, te das cuenta de que siendo Dios infinito en amor, y creador de todo, y que sin Él nada existiría, su voluntad por ese hecho, también, está en todo. 

Es verdad cuando las iglesias dicen que Dios es amor, lo es. Es un amor incondicional para con todo, para consigo mismo en realidad, porque Dios al ser absolutamente todo, se ama a si mismo incondicionalmente (es el maestro de eso que llamamos amor propio), y no se juzga ni critica por ninguna de sus creaciones. Se complace expresando su voluntad en todo.

Dios nos enseña a amarnos con plenitud y totalidad, sin juzgarnos, ni criticarnos. Y no podría ser de diferente manera, porque somos Él. Dios nos dice Tú eres mi hijo, así como se lo dijo a Cristo. Pero nos confundimos y pensamos debido a intereses, que solo él era el hijo de Dios. Todos somos hijos de Dios y todos somos primogénitos. Y al ser hijos de Dios, su voluntad es la nuestra, y nuestra voluntad es la voluntad de Dios. 

No importa qué hagamos, estamos haciendo la voluntad de Dios, la diferencia está en que si colaboramos con la vida, tendremos una existencia, plena, llena de alegría y satisfacciones. Y si colaboramos con la muerte, muerte y dolor recibiremos. Nosotros creamos nuestro destino, nuestro futuro, con nuestros actos, pensamientos y sentimientos. Para bien o para mal, igual Dios nos ayudará a lograr nuestros objetivos.

Si en todo está la voluntad de Dios, lo que nos toca como humanos es crear y recrear las leyes, reglas, moral, mandamientos, etc., para así garantizar que cada persona en este mundo tenga una vida plena, llena de satisfacciones que le hagan buscar sinceramente una espiritualidad nueva, sincera, sin trabas, ni confusiones, ni intereses que le hagan perder el tiempo y finalmente la vida siguiendo la espiritualidad actual absurda, que aun siendo absurda, es también la voluntad de Dios.







Ivan Guevara
Blanco, Negro. Luz, sombra. Positivo, negativo. Izquierda derecha. Masculino, femenino. La dualidad está en todo. Son los opuestos interactuando para crear algo nuevo. Sin lo uno no hay el otro, y no hay creación.

Si en el átomo no existieran electrones y protones, sencillamente no habría átomo y no habría moléculas ni partículas. Este universo tal como lo conocemos, no existiría.

La dualidad está manifestándose a cada instante en este mundo, es obvia, y a veces no. Nuestro Cuerpo Físico funciona eficientemente gracias a ella. Los procesos bioquímicos que se dan en nuestro organismo, son todos gracias a interacciones y reacciones químicas basadas todas en el átomo.

Toda la vida que conocemos. Todas las galaxias, todas las estrellas, y hasta la más pequeña mota de polvo, existen gracias a la dualidad. El más diminuto organismo, vive, funciona, es capaz de realizar sus funciones básicas, gracias a la dualidad. No hay nada que escape a ella.




La dualidad en el mundo salvaje ha hecho que los depredadores cuenten con armas eficientes para conseguir su alimento; pero también ha hecho que los que son las presas, tengan un sistema de defensa muy eficiente que les ha permitido sobrevivir sin extinguirse.

La dualidad es fácilmente comprendida cuando hablamos de ella como protón (+) y electrón (-). O cuando entendemos el campo magnético de la Tierra que tiene dos polos; pero más allá de eso, la dualidad ha sido usada para tratar de explicar el bien y el mal; la luz y la sombra;  Dios y el Diablo., etc. Así, la dualidad, en la sociedad ha hecho que avancemos creando nuevas leyes sociales, acuerdos, reglas, para convivir sin destruirnos, al menos no totalmente.

La dualidad es Dios mismo experimentándose en este Mundo Físico, y al hacer eso, naturalmente aparecen esas dos fuerzas. Dios al crearse a sí mismo y experimentarse en infinidad de situaciones y cosas, da lugar a todas las leyes de la física y de la química que conocemos.

Dios al parirse a sí mismo, se transforma en todo lo que conocemos y lo que aún no conocemos, y así transformado, sigue siendo Él mismo, y es por esa razón que somos Él, y Él es nosotros. Cuando se dice que Dios es todo, es porque así lo es, y esto no hay que tomarlo como una metáfora, sino que es así. 

Muchos dicen que más allá de la dualidad está Dios. Pero no hay más allá,  solo existe la eterna expresión inteligente de una energía extraordinaria a la que hemos llamado Dios, Conciencia Universal, Nada,  Todo, el Gran Arquitecto, etc. Esa energía, es la que crea y recrea todo siendo ella todo; es decir que, se recrea y crea así misma en infinitas formas.
Sin esa energía no podríamos existir, y no podríamos pensar ni tener sentimientos. Sin esa energía nada evolucionaría. Sin esa energía sencillamente nada existiría. Esa energía a la que llamamos Dios, es de naturaleza creadora. Crea todo y se adapta a todo. No juzga si va a crear, sencillamente crea.

Si Dios es amor, entonces amar es crear. Crear sin restricciones, sin censuras, y así, crear y recrear es la naturaleza de nosotros porque  en nosotros está esa energía, somos esa energía.

Ninguno de nuestros planes se podrían realizar sin Dios. Dios ayuda al bueno y al malo. Ambos logran su objetivo. Ambos usan la misma energía. Si quieres hacer una vida constructiva, Dios te ayudará. Pero si quieres hacer una vida destructiva, también Dios te ayudará. Dios y el Diablo, es la dualidad que siempre nos ha perseguido desde niños. La verdad es que no existe esa dualidad, porque el diablo no podría existir sin Dios. Todo absolutamente todo es Dios.

Dios es como una sustancia mágica cuya inteligencia está más allá de nuestra comprensión. Con esa sustancia, podemos hacer lo que queramos, sin restricciones. Y no es que nosotros estemos haciendo algo con esa energía, sino que, es Dios mismo haciéndose a si mismo para experimentarse a si mismo en muevas circunstancias.

Cuando el ser humano se dio cuenta de eso, se apresuró a crear las religiones, las iglesias, la teología, la filosofía, la moral, la ética, etc., con el fin de ponerle un  límite a las masas. El miedo a perder su posición de poder, los llevó inventar el pecado y el castigo, porque un ser humano que sabe que Dios no juzga, que es una energía que puede ser usada para el bien como para el mal, es peligroso.

Las mil cara de Dios, son el mensaje de que Él está absolutamente en todo, y que Dios no está arriba ni abajo, ni en otra dimensión, ni en las iglesias, ni en los templos ni en alguna persona en particular. Las mil caras de Dios, quiere decir que Él, está aquí y ahora, en ti, en mi, en un árbol, en una piedra, en un pez, en una bacteria que causa la muerte, en un virus que nos resfría. Dios está en la enfermedad, en la salud, en la muerte. Nada es sin Él. Dios no juzga y dice “Ah, esta bacteria va a causar mucho daño al hombre, le quitaré mi energía par que no exista.” Dios simplemente se crea y se recrea hasta en una bacteria que va a causar la muerte a los seres humanos. La bacteria vive se reproduce, muta, se especializa y progresa y sobrevive matando a alguien, todo gracias a Dios.




Dios no tiene partido ni filosofía, ni preferencia alguna. Somos nosotros los que hemos tenido el atrevimiento de decir que Dios dice sí a algunos, y a otros dice no, y hemos hecho eso porque nos conviene, porque le conviene a nuestra economía principalmente.

El Dios que esta de un lado, que tiene una camiseta, que solo a algunos grupos apoya, es un absurdo. Dios apoya a todos porque esa es su naturaleza. Buenos y malos, justos e injustos, pecadores y virtuosos, todos gozan del favor de Él y de su amor creador.

Algunos de los seres humanos que se creen más inteligentes que los demás, han hecho y siguen haciendo que el resto crea la absurda idea de un Dios parcializado, y lo hacen porque les conviene. Así es como exterminan pueblos, porque son malos o herejes. Así es como maltratan a sus semejantes porque su Dios no es el correcto. Así es como roban, porque el Dios del que roban es falso. Nos hemos convertido en seres astutos y despiadados, y es así como justificamos las guerras y los abusos que cometemos. 

Comprender la dualidad es comprender que ella es Dios expresándose en dos. Comprender eso es comprender que por la misma razón no debemos juzgar. Comprender eso es saber que Dios nos apoya en todo lo que deseemos, sea cual sea nuestro proyecto. Comprender eso es comprender que no hay bueno ni malo, que sí hay actos del ser humano que causan diferentes consecuencias y que algunas de esas consecuencias nos hacen vivir o morir, reír o llorar, pero que igualmente Dios está en la vida y en la muerte, en nuestras lágrimas como en nuestras risas.

Si Dios es todo ¿qué nos queda? Tener leyes, leyes hechas por los nosotros para garantizar nuestra supervivencia de una manera armónica. Pero de allí a decir que Dios dijo algo, o que dio ciertos mandamientos o leyes es una locura que hasta ahora estamos pagando bien caro.

Dios no dijo nada, a nadie. Sin embargo, Dios nos habla todo el tiempo, en cada ser humano, en una mosca, en una flor, en un crimen, en una nube, en una decepción, en una alegría, en la muerte, en el nacimiento, en la mecánica de las sociedades, en la bolsa de valores, en la basura, en un diamante, en los sistemas políticos, en los sistemas económicos, en la tecnología, en la ciencia, en el ocultismo, en la brujería, en el arte, en la danza, en la salud, en la enfermedad, en la sexualidad, en las drogas, en el alcohol, en el tabaco, ….  







Ivan Guevara










¿Qué es la comprensión? Según la definición formal, comprender es: entender, ser capaz de conocer una cosa. Pero para que los que nos desdoblamos y estamos buscando verdades universales, comprender implica una serie de elementos muy definidos y otros no.

La comprensión de un explorador astral, es la capacidad de poder percibir de una manera global, holística, cualquier cosa, la vida. Pero el término holístico es variable para cada ser humano.

Para algunos la totalidad puede ser una cosa, para otros, otra. Para algunos, holísticamente, un fenómeno, puede abarcar hasta algún punto, para otros será otro punto. Cada ser humano tiene un límite cuando se trata de percibir cualquier fenómeno. No es casualidad que alguna vez nos hayamos dicho “¡cómo no se me ocurrió a mí!” o “¡cómo no pude ver eso!”

La capacidad de percibir holísticamente algo, es como el sentido de la vista. Unos verán más lejos, y otros, verán lo que está muy cerca, y no basta decir simplemente que todo está relacionado.



En general, la comprensión está relacionada con la capacidad de percepción del mundo que tenemos. Comprender el mundo no es solo percibirlo a través de los órganos de los sentidos, sino que, es saber leer los códigos que van implícitos en cada acto de los seres humanos.

Mucho de la comprensión es el resultado de darnos cuenta de que este mundo es solo apariencia. Cuando no sabíamos eso, vivíamos en las nubes y cometíamos muchos errores.

La comprensión es como una linterna. Al principio, es una pequeña, con una sola batería y un foco muy pequeño. Cuando vamos despertando, madurando, es como si la linterna creciera, y ahora ya tiene dos o más baterías, un foco más potente, y claro, naturalmente, podemos iluminar la oscuridad mejor y más lejos. Luego, con el tiempo, a esa linterna le podemos añadir una luz ultravioleta para observar otros fenómenos, y luego una luz infrarroja para poder ver en la oscuridad. Finalmente, nuestra linterna puede tener todos los filtros de luz que tienen los telescopios astronómicos los que son capaces de poder “ver” muchas frecuencias de luz del universo. Así es como la comprensión se amplía debido a que ya no solo percibimos el mundo con nuestros cinco sentidos.

La comprensión, de ser muy simple, se va sofisticando, y va incluyendo en su arsenal de observación diferentes herramientas, que le permiten ver mejor y comprender de una forma global  la vida en general.

Pero para comprender hay que ser conscientes ¿Qué es ser consciente? Ser consciente es darse cuenta. Darse cuenta del entorno y de uno mismo.

Todos los seres son conscientes en alguna medida porque todos se dan cuenta de algo; incluso los seres unicelulares se dan cuenta si están en la luz o en la oscuridad, si están en un medio ácido o alcalino, si hace frío o calor. En la medida que los seres vivos se van haciendo complejos pueden darse cuenta no solo del frío o el calor, la luz y la sombra, etc., sino de un entorno más lejano y de las interrelaciones entre ellos y los demás seres vivos. Los animales mamíferos ya tenemos otro nivel de conciencia, porque nos damos cuenta no solo de nuestro entorno a través de nuestros cinco sentidos, sino que también podemos observar muchos fenómenos sociales, emocionales, mentales, y comprenderlos. Por ese motivo, el ser humano con sus cinco sentidos y un cerebro hasta ahora el más desarrollado del universo conocido,  tiene un nivel de conciencia muy superior al de todos los demás seres de este planeta. Su capacidad, hace que no solo se dé cuenta a través de sus cinco sentidos, sino que es capaz de darse cuenta de muchas sutilezas de su entorno ya no solo materiales, sino, emocionales y mentales, y lo más importante, es consciente de sí mismo, y es lo que nos ha llevado a hacernos las grandes preguntas existenciales que hasta ahora no han sido resueltas.

La mejor comprensión llega con el tiempo. Para comprender mejor las cosas, se necesita un buen arsenal de armas de observación y un Cuerpo Físico maduro. Tal vez a mucha gente no le guste lo que voy a escribir, pero muy pocas personas jóvenes pueden realmente comprender. Esto es debido a que su cerebro aún no ha terminado de desarrollarse, especialmente el área racional, que en muchas personas aun con treinta años sigue sin terminar de desarrollarse. Es por ese motivo, que todos en la juventud hemos hecho locuras, y esto se debía a que no solo éramos jóvenes, sino que aún nuestro cerebro no había terminado de desarrollarse. Éramos, arriesgados, temerarios, creíamos que nada malo nos podía pasar. Ese comportamiento se debía a que el área de nuestro cerebro encargada de evaluar si una situación era peligrosa para nuestras vidas, aún no se había desarrollado, y probablemente es la razón del por qué los soldados que no son profesionales (todos muy jóvenes), aceptan ir a la guerra sin cuestionamientos, siguiendo a un líder que los emociona lo suficiente como para exponer sus vidas en favor de ideales que son una locura.

Comprender es algo único del ser humano, y es el conjunto armónico de la madurez física, madurez emocional, y madurez mental, aunada a una serie de herramientas de percepción que hemos idos descubriendo y cultivando a lo largo de la vida. Pero nada de esto sería provechoso ni útil sin la inteligencia. Una computadora puede tener un hardware muy potente, y muchos programas para resolver infinidad de problemas, pero si solo tiene eso y carece de un Sistema Operativo, el software y el hardware no le servirán de nada.

En el ser humano, el Sistema Operativo es nuestra inteligencia. Gracias a ella, todos los datos de nuestros sentidos, y de las diferentes herramientas de percepción que hemos desarrollado, son asimilados, sistematizados, entendidos y comprendidos.

La inteligencia es la que a través de un proceso aún desconocido, puede establecer las conexiones entre los diferentes datos que recibe, y luego puede sintetizar y comprender un hecho de la vida de una manera global. Así comprender, también es tener la capacidad de organizar hechos aparentemente aislados y formar un contexto complejo y abstracto el que representa la realidad.

Comprender, es algo abstracto, y de acuerdo a esa visión, cada quien tiene una idea del mundo, su idea, su definición, su comprensión. Y es por ese motivo que en algún momento, creemos que comprender, es repetir algo que nos ha convencido de alguna manera, y así por ejemplo, por teoría podemos decir que todo está relacionado;  pero comprender eso es algo muy diferente. La teoría no es comprender, salvo para el que haya comprendido algo y haya creado esa teoría.

Por teoría podemos decir que lo que uno le hace a los demás, se lo está haciendo en realidad a uno mismo. Comprobar eso es comprender.

Cuando alguien que se desdobla y dice que el ser humano no es solo el Cuerpo Físico, dice algo que ha comprendido a un nivel que solo los que se desdoblan pueden hacerlo. Su comprensión en ese tema por ejemplo está basada en hechos, porque cuando se desdobla, él está en algún lugar sin su Cuerpo Físico, haciendo alguna cosa a voluntad.

Para sintetizar, podemos decir que:

La comprensión, para alguien que se desdobla, es la síntesis de lo que siente, piensa y hace, aquí en el Mundo Físico, y en el Mundo Astral.

La comprensión es el resultado de experimentar el mundo estando despierto, atento.

La comprensión es el resultado de la sinceridad para con uno mismo.

La comprensión es el resultado de la sincera búsqueda de la verdad.

La comprensión es el resultado de la madurez no solo mental, sino de la madurez física del cerebro.

La comprensión es el resultado de la transformación y reconexión de nuestras neuronas.

La comprensión es el resultado de todas las herramientas de observación que hemos logrado desarrollar.

Creo que hay niveles y niveles de comprensión. Creo que hay niveles de comprensión de los cuales solo puedo hacerme una idea difusa porque estoy seguro de que hay inteligencias superiores a la del ser humano. ¿Cómo piensan esas inteligencias? ¿Cuáles son sus herramientas de percepción? ¿Cómo comprenden? Son cosas de las cuales no me atrevo a hacer especulaciones, porque con esta mente humana en un cerebro humano, es realmente una ridiculez querer hablar acerca de los otros niveles de conciencia. Lo que puedo decir, es que hay otros niveles de comprensión, pero hablar de ellos sería como si un chimpancé, tratara de explicar la conciencia humana desde su perspectiva.








Ivan Guevara


Veo que hay mucha confusión acerca de estos términos. Recuerdo que, cuando aprendí a desdoblarme, los términos Viaje Astral y Sueño Lúcido, no existían. Cuando hablábamos de nuestras experiencias solo las definíamos como desdoblamientos astrales. Cuando el Desdoblamiento Astral, se  hizo popular y escapó de las de las escuelas esotéricas, los experimentadores, con más libertad, y tal vez pensando de una manera comercial, inventaron nuevos nombres, entre ellos Viaje Astral, y Sueño Lúcido.

Eso siempre ha ocurrido en la historia humana, renombrar a algo antiguo con un nombre nuevo con el fin de hacerlo comercial y parecer algo novedoso y nunca antes visto.


La experiencia del desdoblamiento, engloba a todos los fenómenos en los que uno ha estado consciente en un sueño. Pero ¿cómo se logra estar consciente en un sueño? Hay dos maneras.

UNO: Saliendo del Cuerpo Físico cuando está a punto de dormir; eso incluye los síntomas del Desdoblamiento Astral y el salir voluntariamente del Cuerpo Físico.

DOS: Estando en un sueño, y tomando consciencia de él. Es decir, dándose cuenta de que uno está en un sueño.

Ambas experiencias son Desdoblamiento Astrales, la diferencia es que cuando sale del Cuerpo Físico, se tiene una mayor conciencia, es decir que uno está más despierto; mientras que cuando uno se da cuenta en un sueño de que está soñando, la conciencia es menor, y puede pasar a convertirse en un sueño común.

La otra diferencia es que a las personas que aprendimos el Desdoblamiento Astral en una escuela esotérica, nos dieron información adicional que está directamente relacionada con el desdoblamiento; es decir, nos explicaron que tenemos varios cuerpos de naturaleza energética, y que uno de ellos es el Cuerpo Astral, que es el cuerpo con el que soñamos en el Astral, la Quinta Dimensión, o el Mundo de los Sueños, y que ese cuerpo, es el que naturalmente se desprende del Cuerpo Físico cada vez que dormimos y soñamos.

No es necesario tener toda esa información para poder estar consciente en un sueño, por ese motivo, muchas personas que tienen experiencias astrales, las consideran sueños lúcidos, y es que no creen o no saben que todas experiencias se dan con el Cuerpo Astral.

¿Cómo diferenciar el Sueño Lúcido, Viaje Astral y Desdoblamiento Astral?  Solo podríamos diferenciarlos en el nivel de conciencia que se tiene. El Desdoblamiento Astral en la mayoría de las personas, es el que da experiencias muy lúcidas y reales que pueden ser muy dramáticas e impresionantes. El llamado Viaje Astral, da un menor nivel de conciencia; y un Sueño Lúcido, es un nivel ya casi sin conciencia, incluso uno nota que va a dormirse y pasar a tener un sueño común.

Para que todas esas experiencias sean astrales, es necesario estar dormido. El Cuerpo Físico tiene que estar dormido, si no lo está, se estaría temiendo cualquier experiencia proyectiva, dirigida desde un estado más o menos dormido del Cuerpo Físico.

Finalmente, para tener experiencias astrales con un nivel de lucidez muy alto, lo mejor es salir del Cuerpo Físico. Además hay que practicar viviendo lucidamente en el Mundo Físico, eso involucra muchas cosas mentales, emocionales, y de comportamiento.

La lucidez total en el Astral, es un trabajo que toma muchos años, y para algunos, la vida entera, porque nos hemos dado cuenta de que allí hay algo que vale la pena investigar de una forma seria y responsable, sin creencias absurdas, ni pensamientos mágicos.






Ivan Guevara
Creo que anteriormente ya escribí sobre este tema, pero hay algo fundamental acerca de la energía, que nunca será suficiente; porque, así como un atleta necesita la necesita para poder entrenar y luego competir de una manera exitosa, la persona que se desdobla también.

Para lograr un Desdoblamiento Astral, se necesita energía. Pero ¿qué tipo de energía es esta? Es energía de una naturaleza especial, y es algo que todos deberíamos tener, pero que no todos tenemos.

¿Por qué todos deberíamos tener esa anergia? Porque es natural en el ser humano. Pero ¿qué tipo de energía es esa? Es la energía de la Conciencia. Pero ¿qué es la energía de la Conciencia? La energía de la Conciencia es aquella que se genera, se acumula y se expresa cuando estamos viviendo atentos en este mundo.

Pero me dirán, yo vivo atento, sino, me atropellaría un auto, o me robarían, o tropezaría, etc., pero esa no es la atención de la Conciencia, esa es la atención de nuestra mente. Es una atención, que se desarrolla en un segundo plano, porque nuestra principal atención está en nuestro diálogo mental, en nuestras proyecciones mentales, y, en nuestros sentimientos. Cuando andamos por la vida en ese estado, la Conciencia no está activa.

La Conciencia, para activarse necesita de silencio. Necesita de un espacio. Pero, aunque la Conciencia no está activa, hay algo de ella que se expresa naturalmente, y lo hace porque la Conciencia, además de tener ese nombre tan complicado y abstracto, es finalmente solo energía, un tipo especial de energía, pero energía al fin.





Esa energía está en todo el universo y es la inteligencia suprema, es la que ordena todo. Esa energía es inteligente como solo ella lo es, y ni aún la inteligencia humana puede comparársele, ni comprenderla todavía. Así, cada átomo de nuestro cuerpo, tiene en su constitución esa energía. Por esa razón, en las escuelas esotéricas se dice que todo está formado de tres aspectos: Materia, Energía y Conciencia, y así, cada célula de nuestro Cuerpo Físico es consciente. Por eso podemos hablarles y comunicarnos con ellas para curarnos por ejemplo. De igual manera, cada pensamiento, cada sentimiento, aunque fueran los más triviales, tienen algo de Conciencia, y es por ese motivo, no importando quienes seamos, siempre en algún lugar de nosotros sabemos que hay algo más, y es por ese motivo por el que aunque parezcamos seres materialistas y sin alma, cuando estamos solos, sabemos que si hay algo más. Sin esa energía por ejemplo, nada en el universo existiría. Todas las leyes de la Física y de la Química, provienen de ella, son ella misma, y ese tipo de energía en un organismo vivo, con sistema nervioso, sentidos, y cerebro desarrollado, se transforma en lo que llaman Alma.

Entonces, de alguna manera somos conscientes. Pero eso no basta para que esa energía se haga notable, ese es solo un primer estado. 

El universo, siempre se transforma y evoluciona de lo simple hacia lo complejo y abstracto. Nuestra conciencia también evoluciona de lo sencillo y simple, hacia lo complejo, y finalmente hacia lo abstracto.

Para comprender la atención de la Conciencia, vamos a decir que ella es la que hace estemos conscientes de que estamos conscientes. Cuando estamos atentos de que estamos atentos, entonces esa atención es de la Conciencia. Solo ella puede hacer eso, y por eso es que consideramos a la Conciencia como el juez máximo dentro de nosotros.

Cuando vamos creciendo, la pequeña Conciencia se va enriqueciendo con la experiencia, y se va modelando de una forma muy original; y es que la Conciencia comprende de forma holística cada experiencia. Nuestra mente no está preparada para comprender nuestras experiencias de esa manera, ella, solo ve hechos aislados, y por ese motivo termina clasificando, juzgando, y sentenciando. Así la Conciencia va “creciendo”, evolucionando, y cuando llega a una masa crítica, se expresa de una manera notable y perceptible.

Cuando la Conciencia se desarrolla, naturalmente aprendemos a estar en silencio. Mental y emocionalmente, estamos calmados. Nuestra mente está trabajando para resolver los problemas que se están dando en ese momento, y no está vagando por el pasado ni planeando el futuro, ni  mascullando contra “x” o “y”, ni está tramando venganzas ni nada. Cuando andamos así por la vida, surge un tipo de energía, la energía de la Conciencia, y ella nos ayuda por ejemplo, a estar sumamente relajados observando nuestro sueño y esperando los síntomas del Desdoblamiento Astral.

Pero hay un problema, y este es, que gracias a la manía del ser humano de querer sistematizar todo para una mejor comprensión, ha sistematizado temas que no está en la capacidad de comprobar ni comprender en su total dimensión, y claro, menos sistematizar. 

Ese tipo de conocimiento nos ha llevado a  comprender de una manera errada al ser humano esotérico, el alma, las dimensiones, los cuerpos sutiles o energéticos, Dios, el demonio, los ángeles, etc. Es por ese motivo que a la mayoría se nos hace difícil entender que todo está en todo, que no hay arriba ni abajo, ni materia y energía, que todo finalmente se sintetiza en energía, o deberíamos decir energías que se entremezclan sin confundirse y forman estructuras simples por un lado, y muy complejas por otro, tan complejas que se expresan de formas sorprendentes, como por ejemplo el ser humano.

Entonces: si todo es energía, somos todo. La ilusión de la separación, la puso la mente que le gusta clasificar, sistematizar, organizar. No somos un Cuerpo Físico que lleva dentro un alma. Ni somos un Cuerpo Físico, por aquí, con un Cuerpo Vital más allá; un Cuerpo Astral un poquito más arriba; y un Cuerpo Mental, algo más lejos. No, no somos eso. Somos la sorprendente creación de la Conciencia Universal. Somos una combinación muy abstracta y hasta ahora incomprensible de  diferentes energías, algunas de ellas conocidas y otras no conocidas. Somos seres que aprendieron a ser conscientes de ser conscientes. Somos la expresión aplicada y abstracta de la Conciencia Universal.

Para los que se quieren desdoblar, les digo que tienen que aprender a estar calmos, y serenos. Tienen que aprender a cuidar su energía, y tienen que priorizar sus planes. Les mentiría si les digo que llevando una vida en la cresta de la ola, van a desdoblarse. Hay que vivir atentos, hay que estar conscientes de estar conscientes, y hay que decirse, para recordarse: ESTOY CONSCIENTE DE QUE ESTOY CONSCIENTE.







Ivan Guevara
Para responder a esta preguntar tenemos que regresar a lo básico:
¿Qué es un Desdoblamiento Astral?

El ser humano no es solo un Cuerpo Físico, además de él, tiene otros cuerpos de naturaleza energética. Uno de estos cuerpos es el Cuerpo Astral, con el soñamos. Entonces, para muchas escuelas esotéricas, nosotros soñamos cuando nuestro Cuerpo Físico está dormido mientras estamos teniendo una experiencia onírica con nuestro Cuerpo Astral, en un sitio, el Astral. Según esta definición, todos nos desdoblamos cuando dormimos y soñamos, es solo que esos desdoblamientos son inconscientes.

Entonces, cada vez que dormimos, el Cuerpo Astral sale, abandona, deja el Cuerpo Físico y vaga por el Mundo Astral, la Quinta Dimensión, el Mundo de los Sueños, o el Astral. Allí tiene muchas experiencias que nosotros luego recordamos como sueños, entonces decimos: “soñé que había viajado y me encontré con mi abuelo, él estaba joven y me decía que estaba feliz de verme. Ni cuenta me di que él ya murió hace como diez años” Ese es un sueño, hemos tenido una experiencia astral, pero inconsciente. No nos hemos dado cuenta que estábamos soñando, tampoco sabíamos que nuestro Cuerpo Físico estaba durmiendo mientras teníamos esa experiencia. No solo eso, sino que como nos enseñaron, pensábamos que un sueño, cualquiera que sea, era solo un fenómeno mental. Es decir, era algo que ocurría solo en nuestra mente. Para la ciencia es así, los sueños son experiencias mentales y nada más; pero para las escuelas esotéricas los sueños son experiencias de nuestro Cuerpo Astral en la Quinta Dimensión o el Astral.




Las escuelas esotéricas también no dicen que uno puede estar consciente en un sueño, es decir, saber que se está en un sueño, y cuando uno sabe eso, la experiencia pasa a ser un desdoblamiento consciente. Entonces, tener un Desdoblamiento Astral consciente, es estar consiente en el Mundo de los Sueños, nada más que eso. No es meditar ni alucinar cosas, no es imaginar que uno está en otros sitios, no es pensar en que uno está teniendo una experiencia astral, nada de eso es. Tampoco es cerrar los ojos y tener visiones; ni dirigir nuestra imaginación con algún objetivo. 

Entonces, comprobar que uno ha estado en el Astral consciente, es una situación que está mal planteada, porque, sabemos que hemos tenido una experiencia astral consciente, simplemente porque hemos estado allí conscientes, despiertos, y estábamos teniendo sentimientos, pensamientos y acciones con algo más que nuestro Cuerpo Físico, porque sabíamos que él está dormido.

TENER UNA EXPERIENCIA ASTRAL CONSCIENTE: ES ESTAR DESPIERTO EN EL MUNDO DE LOS SUEÑOS. ES DECIR, ES SABER QUE UNO ESTA SOÑANDO, Y PARA ESO, NUESTRO CUERPO FISICO TIENE QUE ESTAR DURMIENDO, NI SIQUIERA TIENE QUE ESTAR MAS O MENOS DORMIDO, SINO, TIENE QUE ESTAR DORMIDO PROFUNDAMENTE. 

Hay algunas experiencias astrales en las que podemos sentir nuestro Cuerpo Físico, pero eso es en un principio, y generalmente sucede cuando nuestro Cuerpo Astral aún no ha abandonado el Cuerpo Físico. Si eso nos está sucediendo, lo mejor es levantarse de la cama o del lugar donde estemos y salir caminando, corriendo, o volando, y dejar nuestro Cuerpo Físico. Si hacemos eso voluntariamente, sabemos que hemos abandonado nuestro Cuerpo Físico, que estamos en algún lugar del Astral con eso que se llama Cuerpo Astral, y SABEMOS que nuestro Cuerpo Físico, está descansando, durmiendo profundamente. Si hacemos eso, un sueño ya no es un sueño, solo por ese hecho, deja de serlo, y al estar consciente en el Mundo de los Sueños, este nos deja ver algo de lo que realmente es. Eso es un Desdoblamiento Astral. Si hay algún otro tipo de experiencia y le llaman Desdoblamiento Astral, sencillamente no lo es, es otra cosa. 

Ahora, es verdad que cuando uno regresa de una experiencia astral consciente, y despierta,  recuerda todo como cuando recuerda un sueño, sí, eso ocurre, pero la diferencia es que uno sabe que sabe que estuvo allí y que todo lo que hizo, lo hizo a voluntad.

La experiencia Astral sea consciente o no, es muy especial. Mucha gente piensa que estar consciente en el Astral es un estado más o menos como el que tenemos aquí en el Mundo Físico cuando estamos despiertos, pero no es así. El estar consciente en el Astral es un estado en el que uno sabe que está allí, más allá de eso, todo cambia, porque uno está realmente en otro mundo funcionando –vamos a decir así- con otro cuerpo, el Cuerpo Astral, y este ,tiene su forma particular de ser, de pensar, de sentir y hacer. La conciencia Astral, es diferente a la conciencia del Mundo Físico, de eso se da cuenta cualquiera que haya estado despierto en un sueño. No se puede definir ese estado, pero es un estado astral-lúcido desinhibido, donde quedamos desnudos emocional y mentalmente, es decir que, si aquí en el Mundo Físico somos desequilibrados, tanto más lo seremos en el Astral. De allí que para tener experiencias astrales trascendentales, que no sean el producto de nuestra mente, debemos prepararnos mucho internamente. No basta con estar conscientes  en un sueño, ese es solo el primer paso. 




 Ivan Guevara


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Ivan Guevara
Autor del blog Aprendiz de Mago y La Otra Realidad Conversaciones con Elam.